SEMAP asistió

Intervención de Carmen Solano en la Jornada SEAPA

Dic 14, 2015 SEMAP Comunicación

Las Enfermeras comunitarias debemos liderar el apoyo al autocuidado desde un modelo de cuidados, con acompañamiento y presencia, y ejerciendo el rol educador/entrenador”.

El 3 de Octubre tuvo lugar la VII Jornada de la Sociedad de Enfermería de Atención Primaria de Asturias (SEAPA): “Enfermería: competencias y nuevos desafíos”, que contó con la participación de Carmen Solano Villarrubia, presidenta de la Sociedad Madrileña de Enfermería Familiar y Comunitaria (SEMAP).

Su intervención fue en la Mesa que llevaba por título “Redefiniendo viejos retos: la atención domiciliaria y el autocuidado”, en la que tras hacer un repaso de la evolución de Atención Primaria en España, explicó que uno de los elementos clave para lograr una óptima atención de las personas con enfermedad crónica es el cambio en el rol del paciente, abandonando el rol clásico de pasividad para adoptar un rol activo con un buen nivel de autocuidado y autogestión de su enfermedad que implique una participación en la toma de decisiones y un compromiso con su salud.

Definió el autocuidado enmarcado en los modelos y teorías de la Enfermería, como una conducta dirigida por las personas sobre sí mismas o hacia los demás y encaminada al mantenimiento de la vida, la salud y el bienestar, radicando su esencia en el hecho de ser un acto voluntario, íntimamente ligado a las vivencias y las creenciasde las personas. Es una conducta aprendida que se desarrolla a través de las relaciones familiares y socioculturales surgiendo como resultado del aprendizaje y el crecimiento vital que se produce en cada experiencia como cuidador de uno mismo y de quienes forman parte del entorno más próximo. Implicando, por tanto, un juiciosobre una situación concreta y una toma de decisiones voluntariasobre lo que es apropiado hacer o no en las presentes condiciones y circunstancias, estando de este modo afectada por los distintos factores condicionantes.

Tras esta definición, aclaró que siendo ésta una conducta voluntaria y aprendida, cobrará auge, como concepto educativo, y por tanto, el aprendizaje y el autocuidado son dos conceptos estrechamente relacionados. Dado que el fin de la enfermera será ayudar a la persona a alcanzar el máximo nivel de autocuidado posible, aumentando la responsabilidad sobre su propia salud, tendrá que facilitar el aprendizaje y/o desarrollo de distintas habilidades y destrezas tanto en situación de salud como de enfermedad, independientemente del proceso patológico del que se trate siendo la enfermera el profesional que proporciona guía, enseñanza y relación de ayuda.

Refiere por tanto, que el rol educador se desempeña bajo los principios de los modelos de Educación para la Salud y empoderamiento definidos por las estrategias de promoción de salud de la OMS, de modo que promocionar el autocuidado es promocionar la salud.

En cuanto al concepto de entrenamiento en salud, Carmen Solano, enunció la definición de Bennet que lo recoge como “ayudar a los pacientes a adquirir conocimientos, habilidades, herramientas y confianza para participar activamente en su cuidado, a fin de que puedan alcanzar sus metas desalud, identificadas por ellos mismos”, advirtiendo que habla de las objetivos identificados por la persona, en base a sus deseos y preferencias.

Matiza que para ejercer el rol de entrenador se requiere un cambio en el papel de los profesionales, ya que ve como necesaria una relación colaborativa sobre una relación directiva, para lo que hay que tener en cuenta los conceptos del autocuidado, así como sus factores condicionantes y las estrategias de entrenamiento y educación basadas en el aprendizaje significativo. La enfermera comunitaria establecerá una relación de confianza imprescindible para poder influir en la conducta del paciente.

Concluye que los cambios que hay que realizar constituyen una oportunidad para la Enfermería y que se debe mirar hacia las enfermeras y hacia su quehacer a través de sus cuidados, además manifestó como reto, que las personas con enfermedad crónica manejen la enfermedad e integren en su vida el régimen terapéutico, es decir, que adquieran un buen nivel de autocuidado y se comprometan con el cuidado de su salud.